PERIODISMO DIGITAL Y LA IMPORTANCIA DE LAS IMAGENES DENTRO DE UNA NOTA PERIODISTICA.
Amaro Castillo Silvia Paloma.
7° Semestre de Relaciones Públicas.
PERIODISMO DIGITAL.
Los medios de comunicación tradicionales como la radio, prensa y televisión están sufriendo cambios muy fuertes en la denominada era de la información.
Una de las definiciones de periodista señala, que es el profesional que informa a través de los medios de comunicación. Sin embargo este oficio esta sufriendo cambios y Salverría afirma: “El propio concepto de "periodista" viene radio y la televisión.
Actualmente la definición de periodismo no afecta solamente a los periodistas digitales, sino a la profesión entera. Hasta hace poco los periodistas eran "los que informaban", los "profesionales de la información".
Por otro lado Quim Gil, periodista español y profesor del curso de postgrado de Periodismo Digital de la Universidad Abierta de Cataluña afirma que “el verdadero periodismo digital sería el periodismo en red, ya que éste "rompe con la comunicación lineal y unidireccional" e implica una serie de cambios fundamentales respecto a las rutinas del periodismo tradicional”.
Es decir que debido a las condiciones y las facilidades de publicación de contenidos en la red, cualquier usuario es un informador potencial. Debido a que todos tienen un espacio en la red y pueden utilizarlo para presentar en él lo que quieran. De este modo se genera una sobreproducción de información y una explosión de informantes.
Lo que cambia radicalmente es la forma de producir esas noticias, esa información en todos sus géneros. Es más: los propios géneros periodísticos han cambiado notablemente.
Hablamos siempre de producir periodismo digital y no de colgar en la red las distintas ediciones de la prensa diaria, la radio o la televisión. Para eso no es necesario un profesional de la información, basta con un informático. Ser un/una redactor/a digital es algo distinto. Nos encontramos antes que nada con un medio, Internet, con una capacidad de comunicación a la que no solo no le vemos un final sino que aún ni siquiera vislumbramos a dónde puede llegar, que no es prensa, ni es radio ni es televisión y que sin embargo es texto y fotografías como es la prensa (no podremos llamarle "prensa" porque no hay nada que prensar...), es radio y es televisión.
Ciertamente nos encontramos con que manejamos una máquina aún más complicada que la televisión, no digamos que la radio y desde luego que la prensa. Pero la pregunta es ¿y eso entonces qué es? Indudablemente la irrupción de las nuevas tecnologías en lo que a la información periodística se refiere nos ha cogido como vulgarmente se dice, con el pie cambiado. Una verdadera revolución se nos ha presentado delante y como tal ha cambiado mucho, si no en la esencia sí en la forma, la forma producir información, en este caso, digital.
Labor del periodista digital.
La labor del periodista no esta situada en simplemente elaborar publicaciones digitales, ni elaboración de contenidos. El verdadero trabajo del periodista digital es la gestión de la información, es decir, el análisis y jerarquía de la misma. Porque recordemos que ahora con Internet el problema no es la falta de información, es saber distinguir lo significativo de lo irrelevante, en el inmenso canal de contenidos.
Retos y Oportunidades de las nuevas tecnologías para el Periodista Digital
El periodismo digital enfrenta grandes retos y peligros pero también grandes oportunidades que dependen del enfoque que los periodista o comunicadores le quieran dar. El periodista Quim Gil señala que los periodistas se enfrentan a lo siguiente actualmente:
Retos:
• Aprender el uso y los beneficios de las nuevas tecnologías y los recursos de Internet. • Ser cada vez más preciso, directo y sintético en nuestros trabajos. • Proporcionar el contexto mediante la propia investigación directa y el resultado de nuestras búsquedas en Internet, respetando el derecho de autor. • Valorar, aprender y aplicar los conocimientos de los diseñadores gráficos, en beneficio de nuestra información, pero sobre todo, en beneficio del correcto acceso a ella del usuario. • Respetar a nuestros lectores. El gran reto es aprender que toda persona que sepa comunicar y tenga una noticia interesante que ofrecer a la audiencia es potencialmente un informador y ejerce su derecho a informar aunque no trabaje en ningún medio. Porque Internet permite que cualquiera, desde cualquier punto, ejerza su poder informativo. • Dada la imposibilidad de controlar y certificar la veracidad de los trabajos que se publican en la Red, es primordial aprender a reconocer en ella aquellas fuentes fidedignas y serias, y separarlas de lo que es información no contrastada, imprecisa, no consecuente o falsa.
Oportunidades:
• Internet simplifica nuestra tarea, en términos de la cantidad de posibilidades que nos brindar: documentación, verificar noticias, recibir convocatorias de prensa, comunicarnos con nuestros pares en el mundo, capturar imágenes y sonidos, entrevistar, etc. • Dada su filosofía integradora, Internet ha impulsado la combinación de múltiples formatos en la entrega informativa de los medios. Enorme aumento del número del las fuentes de información accesibles. • A mayor globalización, mayor necesidad de contacto con lo local. Este escenario abre un nuevo horizonte de competencia para el ejercicio periodístico digital, en la medida de que éste abra a través de la Red y de su rigor profesional informativo, nuevas oportunidades de desarrollo local y comunitario. • La inmediatez e interactividad permiten una relación más directa con el público, tanto es así que en el caso de recibir correos de los "usuarios" la relación se personaliza de tú a tú y se establece cierto grado de intimidad.
Peligros:
• Abusos en los derechos de propiedad intelectual. • Invasión de la intimidad. • Piratería. • Robo de información. • División digital. A manera de concluir podemos decir que el periodismo digital, puede ser una profesión con futuro, para cualquier persona que desee especializarse y cuente con las herramientas necesarias para hacerlo. El periodismo digital, tiene la ventaja de poder ser independiente y no depender de las grandes empresas de comunicación que filtran la información y la manejan como mejor les convenga. Sin embargo no debemos olvidar que la ética y responsabilidad al informar juegan un papel muy importante.
LA IMPORTANCIA DE LAS IMÁGENES DENTRO DE UNA NOTA PERIODISTICA.
La imagen periodística, si bien no contempla algunas de las variantes incluidas por Moles y Villafañe -por ejemplo la pintura realista o la imagen estereoscópica-, de alguna manera reproduce los niveles de iconocidad decreciente o de abstracción creciente incluidos en las escalas de ambos autores. De modo que en los extremos de mayor nivel de iconicidad están la fotografía, y el dibujo documental. Posteriormente hay que ubicar a la caricatura, y en los niveles más abstractos los organigramas, las tablas (4) y las "Cajas de hechos" o "Cuadros resúmenes". También habría que incluir modalidades como el dibujo abstracto, presente como ilustración en algunos textos, y a los gráficos estadísticos, los cuales apuntan hacia los niveles más abstractos. Según el profesor de Bolonia (1974: 22), lo que ocurre es que los signos icónicos son convencionales y no poseen las propiedades de la cosa representada, sino que transcriben, según un código, algunas condiciones de la experiencia. De manera que quien mira un retrato y establece un parecido prescinde de muchos rasgos, precisamente aquéllos que constituyen la materialidad misma de la persona o cosa, y atiende solamente a otros. Dicha selección supone un tipo concreto de figuras y una manera concreta de percibir. En otras palabras, quien mira al retrato lo hace como lo que es, un retrato; mira la fotografía, pintura o dibujo como tal, y a partir de ese nivel afirma si el sujeto u objeto que allí está representado se parece o no.
Los valores periodísticos.
En la sociedad observamos imágenes por doquier. Las vemos en nuestro entorno hogareño al leer un libro, al contemplar un cuadro, y a veces hasta en la ropa. Al salir a la calle el bombardeo icónico continúa. Vallas, afiches, estatuas, tiendas, iglesias, centros educativos, e incluso los baños, entre muchos otros lugares, hacen uso de las imágenes con fines estéticos pero también con propósitos informativos. No obstante, dichas imágenes no tienen un móvil periodístico, al contrario de lo que sucede con muchas de las que se divulgan a través de medios de difusión como la prensa, la televisión, Internet y, en menor medida, el cine. En estos últimos, los hechos a ser registrados, por el lente del reportero gráfico o por la mano del ilustrador, caricaturista o infógrafo, deben tener una serie de cualidades para que sean dignos de ser divulgados como mensajes periodísticos iconográficos. Por ejemplo, esos hechos han de ser novedosos, es decir, brindar algún tipo de conocimiento a los destinatarios. En ocasiones, la carga de novedad es mínima, como en el caso de aquellas informaciones que se repiten con frecuencia -verbigracia, los crímenes en los barrios caraqueños- y que quizás se diferencian tan solo porque los protagonistas no son los mismos. . Por ejemplo, la elección de una reina de belleza en un concurso internacional, o el triunfo de un pelotero en grandes ligas, despiertan el interés de muchos pero a nadie se le ocurre decir que producen cambios drásticos en el modo vivido de una sociedad. También es importante señalar que, en muchas ocasiones, el hecho transformado en relato o en imagen periodística nos afecta desde el punto de vista de las emociones. En este caso estamos en presencia de lo que conocemos como interés humano, y que algunos prefieren llamar interés psicológico (Núñez, 1991: 41). Además de los atributos que hacen que un hecho sea digno de transformarse en mensaje periodístico -escrito o iconográfico-, existe una serie de circunstancias que rodean al hecho noticioso y modifican su valor. Por ejemplo, supongamos que la policía intercepte a alguien en el aeropuerto con un alijo de drogas. Eso será noticia por lo que supone para la sociedad. Mas si en lugar de una persona común y corriente el delincuente resulta alguien notorio, esto último hará que la noticia adquiera mayor valor periodístico. En los centros de enseñanza del periodismo así como en algunos textos de esta disciplina esas circunstancias se denominan "factores de la noticia" y no existe unanimidad de criterios respecto de cuáles son. La prominencia es uno de los que se menciona y tiene tres vertientes: de personalidad, de función y de lugar. En el primer caso, la persona alcanza un status en la sociedad en virtud de su trayectoria. Verbigracia, los políticos que logran la primera magistratura -y también muchos que no logran alcanzarla-, escritores famosos, atletas destacados, artistas, etc. En ocasiones, la prominencia de personalidad se hereda, por ejemplo, en el caso de hijos de personas relevantes. También la prominencia se puede adquirir por razones fortuitas. En más de una ocasión la prensa ha hecho "famoso" a algún delincuente en virtud de las características del suceso en el que éste fue protagonista. No obstante, en estos casos la prominencia es circunstancial, aunque puede ponerse en la palestra eventualmente, sobre todo cuando se cumple un aniversario del hecho que catapultó a la fama al individuo. De más está decir que el hecho en el cual se ve envuelta la persona que adquiere relevancia pasajera no necesariamente tiene que ser doloso. El caso de Raiza Ruiz, la médico venezolana que sobrevivió milagrosamente a un accidente de aviación, ilustra bien esta afirmación así como el de aquellas personas que se han hecho millonarias de la noche a la mañana. La prominencia de función tiene que ver con el cargo que desempeña el individuo. A veces, dicho puesto es tan importante, o la actuación del sujeto ha sido tan polémica o relevante, que al terminar de ejercer sus funciones la prensa lo sigue considerando noticia, razón por la cual pasa a tener prominencia de personalidad. Empero, en otras oportunidades ocurre todo lo contrario. El sujeto deja de ser noticia y nadie se acuerda de él en lo que termina de ocupar el cargo que desempeñaba. Muchos diputados, concejales y deportistas entran en esta categoría. Por último, están aquellos individuos que figuran con frecuencia cuando desempeñan una función importante y al abandonar el cargo continúan siendo noticia -o fuente- pero no con la misma periodicidad de antes. Respecto de la prominencia de lugar, valga decir que el hecho se potencia informativamente cuando ocurre en un sitio de tradición histórica y/o de importancia para la sociedad. La explosión de un niple (pelea) en el Congreso de la República es más destacada que una ocurrida en una tienda. La proximidad está relacionada con la cercanía geográfica de los hechos a la localidad, pueblo o ciudad donde se edita el periódico o se difunde el noticiero. Un periódico regional valorará más un suceso ocurrido allí que otro similar acaecido en la capital. La inmediatez es la cercanía en el tiempo de los hechos. De acuerdo con este concepto mientras más fresca la noticia, mejor. No obstante, éste es un valor noticioso que ha perdido cierta vigencia en la prensa en virtud de la instantaneidad del mensaje en la radio, la televisión y, más recientemente, en la web de Internet. Aún así, hay casos en los que se justifica considerarlo en el medio impreso. Por ejemplo, no pocas veces llegan noticias relevantes luego de la hora de cierre. Como es sabido, los diarios mayores suelen tener dos ediciones. La primera, destinada a la provincia -o al resto del país-, y la segunda, que circula en la capital. Cuando hay que incluir esa noticia de último momento, el editor de guardia procede a rematrizar una o más las páginas de la edición de provincia. Esto quiere decir que una o más de las informaciones que leerán los lectores de otros estados son sustituidas por las que ocurrieron después de la hora cierre del diario. El conflicto es otro valor periodístico muy considerado en las publicaciones periodísticas. Se supone que todo lo que conlleva lucha o enfrentamiento interesa a los lectores. Esto abarca desde un simple juego de pelota, pasando por un debate parlamentario, hasta una conflagración bélica. El suspenso está relacionado con aquellas informaciones que producen un grado de incertidumbre en los lectores respecto a lo que puede ocurrir. El paradigma de este tipo de mensaje son los secuestros pero también se pueden incluir acontecimientos deportivos, campañas electorales, etc. La consecuencia es uno de los factores más loables dentro de la actividad periodística y se supone que debería estar presente en toda publicación que se precie de seria. No puede ser de otra manera cuando hay acontecimientos que producen una serie de efectos en la sociedad o algún sector de ella. Por ejemplo, un aumento de la gasolina, un cambio de gobierno. Pero también suelen tener consecuencias informaciones menos relevantes como el resultado de un encuentro deportivo, una manifestación, la discusión de un contrato colectivo, y muchas otras. También puede considerarse que este valor periodístico gravita alrededor de aquellas noticias en los que se percibe o anticipa el efecto de un hecho. Verbigracia, una medida política que no cuente con la simpatía de los sectores económicos es de esperarse que produzca una caída en los precios de las acciones en la bolsa. Con la rareza sucede lo contrario que con el factor consecuencia. Por lo general, lo insólito, extraño o inaudito es caldo de cultivo de la prensa sensacionalista o amarillista que despierta el morbo de la gente a través de imágenes impactantes como, por ejemplo, la de un recién nacido con dos cabezas, un hombre tullido o alguna otra similar. De manera análoga, el factor sexo, en su vertiente de publicación de imágenes con tinte erótico, es otro ingrediente de ese tipo de publicación. En su otra modalidad, se considera que una información en la que participa la mujer tiene mayor importancia que otra similar, en la que sólo están involucrados hombres. En virtud del desarrollo alcanzado por las féminas en las diferentes esferas de la sociedad se considera que este valor tiende a perder vigencia (Dragnic, 1994: 105). Lo cierto es que los valores periodísticos están estrechamente vinculados a la política editorial y a la línea informativa del medio de que se trate. En consecuencia, son fundamentales en los procesos de selección y jerarquización de los diferentes mensajes, sean estos escritos o iconográficos. De allí que existan publicaciones con marcado tinte sensacionalista o aquellas consideradas como sobrias. Por lo demás, en muchas hay un equilibrio o se presentan tendencias hacia uno u otro polo. Del mismo modo, al valorar los mensajes hay que considerar la presencia de los diferentes factores. Por lo general, más de uno de ellos está presente en una información. Finalmente, es bueno advertir que, como indica Mariano Cebrián Herreros, ni la teoría del periodismo ni la práctica profesional, han logrado establecer principios absolutos e invariables para dictaminar qué hechos se deben convertir en noticia y cuáles no: Existen aproximaciones relativas y arbitrarias. En unos casos coincidentes, y eso es lo que explica que múltiples medios destaquen tales hechos en primera línea informativa, y en otros discordantes, y es lo que lleva a que en unos medios se conviertan en noticia y en otros no; todo depende de la identidad y personalidad del medio, ámbito de cobertura y audiencia destinataria (Cebrián: 1998: 35). Algunos de los valores noticiosos pueden detectarse sin mayor problema, con simplemente observar la imagen. Por ejemplo, en un gráfico que se ha ilustrado con la imagen del presidente de Venezuela está el factor prominencia, en una infografía que muestre cómo fue la pelea entre dos peloteros estrellas está, además, el conflicto, y así sucesivamente. Otros factores, como el suspenso, son más difíciles de incluir dentro de una imagen. Esto, sin embargo, no supone ningún problema puesto que la misma suele ilustrar algún texto en el que sí es fácil de detectarlos o, en su defecto, está acompañada de un título y/o una leyenda que los contienen. En ese caso estamos en presencia de una unidad periodística, concepto que, como veremos, está ligado al asunto de los géneros y subgéneros en el periodismo iconográfico (6), en el que hay que considerar la importancia de lo visual dentro de esa unidad, así como la forma, estructura y finalidad del mensaje.
REFERENCIAS
ALONSO, Manuel y Luís Matilla (1990). Imágenes en acción. Análisis y práctica de la expresión audiovisual en la escuela activa. Ediciones AKAL. Madrid
BARNHURST, Kevin (1999). Los cuadros gráficos en Revista Latina de Comunicación. Número 16, de abril de 1999. La Laguna (Tenerife). URL: http://www.ull.es/publicaciones/latina/a1999iab/111kevin.htm

